Hay que hacer, pero sobre todo compartir la investigación: Doctora Honoris Causa

4 de junio de 2022

Aleyda Gutiérrez Guerrero
“A través de múltiples experiencias y de 60 años como académica en la Universidad Nacional Autónoma de México he tenido la oportunidad de ver cómo ha progresado la investigación en México, estamos muy bien a nivel mundial”, destacó Blanca Estela Margarita Buitrón Sánchez.

La ahora Doctora Honoris Causa por la Universidad de Sonora cuenta con una amplia trayectoria científica en la UNAM, trabajo que le ha llevado a alcanzar la categoría de investigadora de tiempo completo, titular C en el Instituto de Geología y el puesto de profesora de la Facultad de Ingeniería.

Admitió que como mujer su labor como científica e investigadora en un principio sí fue complicada, “pero después ha sido una aceptación increíble de todos los compañeros, mucho respeto y apoyo. Yo considero que está bien ahora la situación en México, en Sonora y en la propia UNAM”, resaltó.

De su profesión, compartió que le apasiona el trabajo de campo, hacer recolección de organismos para estudiarlos, después depositarlos en museos o en colecciones didácticas paleontológicas, de apoyo a la educación.

Buitrón Sánchez cuenta con seis décadas de labor académica, en las que ha destacado en las tres áreas sustantivas, como son la docencia, investigación y extensión de la cultura. Es, además, investigadora Emérita del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) del Conacyt, teniendo en su trayectoria profesional numerosos reconocimientos, homenajes y distinciones.

Como investigadora destacó la importancia de hacer y dar a conocer los estudios que se realizan. “No hay que quedarnos con estos conocimientos sino compartirlos y hacer equipo, esa es una gran satisfacción para mí, y lo haré todo el tiempo que me quede todavía”, indicó.

“Soy hija de padres que fueron maestros rurales, con ellos conocí muchos pueblos en el Estado de México, tuve la oportunidad de convivir con gente de las rancherías, con niños de mi edad o más grandes cuando mi madre daba clases. Mi padre era un excelente señor, después fue un político muy honrado.

“Entonces, he tenido esa satisfacción, de una enseñanza de honradez, de trabajo, a través de ver cómo mis padres podían ir desarrollando sus actividades en contacto con el pueblo, y esas enseñanzas me han llevado a ser honrada en mi trabajo, y a que el conocimiento que a mí me dieron yo lo pueda transmitir con los demás”, indicó la académica nacida en la Ciudad de México, el 17 de octubre de 1939.

Desde muy pequeña mostró interés por la ciencia, eso la impulsó a estudiar la Licenciatura en Biología, después la maestría y el doctorado en Ciencias (Biología) en la facultad de Ciencias de la Universidad Nacional Autónoma de México.

“Sigo todavía publicando trabajos con compañeros de mi edad y más jóvenes, hasta que la vida me lo permita seguiré compartiendo mis experiencias, mis conocimientos y formando gente. Eso es importante que no se quede en el rincón que no se queden guardadas las cosas”, apuntó.

A los jóvenes interesados en la ciencia les dijo que tienen muchas oportunidades, que sólo deben decidirse a trabajar, que en ocasiones sí hay dificultades, pero que se pueden salvar. “Hay que tomar decisiones y sí se puede; ahora con la pandemia seguimos trabajando, porque si uno quiere, se puede”.

Informó que en su trayectoria ha tenido la oportunidad de tener comunicación con personas de distintas universidades del país, y se mostró orgullosa de muchos de sus exalumnos que ahora son profesionales destacados y de que algunos de ellos han tenido puestos importantes en política y administración.

“Todo eso me llena de orgullo, porque veo que han progresado, y si he contribuido con algo, me siento más que satisfecha y muy contenta”, admitió.

Sonorense por adopción
La homenajeada este día por la Universidad de Sonora expresó su agradecimiento a todo el grupo académico del Departamento de Geología de la División de Ciencias Exactas y Naturales, porque le han permitido trabajar sobre el conocimiento de la geología y de la paleontología en la región desde hace 30 años.

“He tenido una relación no sólo de trabajo sino de amistad, de experiencias, soy sonorense por adopción. Y esto ha significado para mí un gran reconocimiento, el haber sido Doctora Honoris Causa por la Universidad de Sonora”, señaló.

Dijo que con esta casa de estudios ha trabajado en muchas regiones de la entidad, la cual es la segunda más grande de México en cuanto al territorio y tiene muchos fósiles antiguos. “Tiene el fósil más antiguo de México en Caborca, las algas cianofíceas que ahora que se llaman cyanobacterias, que tienen alrededor de dos mil millones de años.

“Pero lo más maravilloso de Sonora no es la geología o la paleontología, los paisajes, las comidas o costumbres; lo más maravilloso es la gente, amo a la gente, y el reconocimiento me han dado, me han dado además mucho apoyo, mucho cariño y mucho respeto”, resaltó.

Blanca Estela Buitrón hizo énfasis en que este reconocimiento lo comparte con toda la comunidad paleontológica con la que ha tenido la oportunidad de colaborar en estos 60 años de académica. “Lo comparto con todos, porque he recibido apoyo de muchas personas”.

Finalizó con un agradecimiento para la Universidad de Sonora por este Doctorado Honoris Causa que la ha emocionado muchísimo. “Se los agradezco con todo mi corazón, y mientras siga y pueda, estaré aquí con ustedes”.