La carrera de Geología se inició en la Universidad de Sonora en 1974. Al igual que Ingeniería de Minas, esta carrera nació con una fuerte promoción y apoyo del ex-rector Dr. Federico Sotelo Ortiz. Las razones fundamentales por la que la carrera se creó fueron, oficialmente, la abundancia de recursos minerales del Estado y la necesidad de formar cuadros preparados para la exploración de esos recursos.

Es muy probable que las razones más importantes para implementar el proyecto hayan sido las propias del Dr. Sotelo, gran aficionado a la geología con quien, dicho sea de paso, la geología y los geólogos sonorenses quedan aún en deuda. En un principio la carrera se abrió en la Escuela de Ingeniería, utilizando la infraestructura física y humana existentes, incluyendo algunos alumnos de la también recién formada carrera de Ingeniería de Minas.

Lo anterior se manejó en forma académica y administrativa en el llamado Departamento de Minas y Geología. Sin embargo, en 1974 dicho Departamento se separó en dos: Departamento de Minas y el de Geología. Pero, no obstante, de manejarse como dos administraciones diferentes, se siguieron compartiendo parcialmente espacios físicos, algunas materias curriculares y algunos maestros.

Para 1979, el Departamento de Geología había incrementado notablemente su número de profesores de carrera, tenía varios profesores invitados extranjeros y nacionales, y se había iniciado el apoyo a varios proyectos de investigación por parte de la Secretaría de Educación Pública a través de la DGICSA. También se editaron los primeros números del Boletín del Departamento de Geología. El Departamento llegó a tener una notable reputación académica en el país y las aspiraciones eran entonces de constituirse en un verdadero departamento de Ciencias de la Tierra y de crear una Maestría en Ciencias. Hacia fines del mismo año. Diferencias académico – políticas de varios maestros incluyendo al Jefe del Departamento con el entonces Coordinador Ejecutivo de la escuela de Ingeniería trajeron como consecuencia la renuncia de aquellos y, con ello, cambios substanciales en el Departamento. La planta de maestros y la administración cambiaron; sin embargo, en 1981 se dio un conflicto entre el Jefe del Departamento en turno y un grupo considerable de estudiantes; este hecho volvió a desintegrar de nueva cuenta a más del 50% de la planta de maestros.

En 1983, los cambios coyunturales en la rectoría y en el Consejo Universitario, propiciaron la creación del Departamento de Geología como una unidad académica independiente, eligiéndose un primer Consejo Directivo y un primer Coordinador Ejecutivo.

A partir de entonces se puede hablar de un desarrollo sostenido para el Departamento: incremento notable del número de plazas de tiempo completo, reconocimiento y apoyo a la investigación, nuevos apoyos de la SEP y el CONACYT, formación del personal académico a nivel posgrado, interés por la geología básica (geología regional, tectónica, petrología, etc.), vinculación en proyectos con la industria (contratos y convenios con PEMEX, CRM y empresas mineras).

Hacia 1977, se discutieron y se llevaron a cabo las primeras reformas al plan de estudios de la carrera de Ingeniero Geólogo; entonces se efectuó la primera reforma del plan de estudios, cambiando el nombre inicial de la carrera por el de Geólogo simplemente, para la cual se argumenta una gran verdad: “ la mayor parte de los ingenieros geólogos en México hacen un trabajo de geología y muy poco de ingeniería”; además de que la “geología como tal es una ciencia básica y no una ingeniería”.

La primera generación de geólogos se graduó en 1977. A la tercera generación fue impuesto el nuevo plan de estudios, el cual se caracterizaba por un excesivo número de créditos y por la rigidez y seriación de los cursos; fue tal la falta de planeación de ambos planes de estudio, que egresados de esta generación llegaron a acumular más de 550 créditos al final de sus estudios.

A fines de 1978 se implementó un sistema departamental desde los más alto de la administración universitaria. El sistema contemplaba la existencia de troncos comunes para las carreras de áreas de conocimientos afines. Problemas internos del Departamento hicieron que el plan departamental fuera improvisándose a medida que los estudiantes avanzaban en su carrera. En esta situación el plan actual quedó completo sólo hasta 1981, cuando la generación “departamental” terminaba su carrera y era necesario aprobar el plan en el Consejo Universitario, para ser registrado en la Secretaría de Educación Pública.

A finales de la década de los 90’s e inicios del nuevo siglo XXI, los apoyos otorgados por la Federación a partir de programas como FOMES y PIFI, permitió fortalecer el área de equipamiento y la creación de los laboratorios de Sensoría Remota, Geoquímica y Cristalografía, y el de Geofísica. Durante este periodo se dieron facilidades a los maestros para estudios de posgrado y se contrataron otros con grado de maestría y doctorado, de tal forma que la planta docente también se fortaleció en su habilitación académica. Para el 2004 y bajo un nuevo modelo curricular, el plan de estudio fue reestructurado y se incluyó con créditos curriculares las prácticas profesionales. Si bien es cierto que a partir de las evaluaciones por la CIEES el programa de geólogo se ubicó en nivel 1, a partir del 2010 este programa se acreditó como un programa de calidad por CACEI, y desde entonces se han logrado 2 reacreditaciones, la más reciente, que abarca el período de 2020 a 2025, fue otorgada con base en estándares internacionales.